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EL MUNDANAL RUIDO

Miguel Sandoval Lara

Miguel Sandoval Lara

Miguel Sandoval Lara, Economista por vocación, sociólogo por adopción, analista político por necesidad, fervoroso lector de libros de historia, amante incansable del cine.

Correo: masandoval1492@gmail.com

La Conquista de América contada a escépticos*

Juan Eslava Galán ha escrito una buena cantidad de libros y novelas sobre temas como la Guerra Civil española, el gobierno de Francisco Franco, el catolicismo, una historia del mundo, la Revolución Rusa, y otros. No es un especialista, pero si un buen narrador, que entiende el fondo de las cosas, interesado en hacer ligeras sus lecturas; sabe consultar fuentes originales y tiene una pluma ágil.

Su libro abarca tres grandes temas: el descubrimiento de América y sus antecedentes, la conquista de México narrada más o menos en detalle y la conquista del Perú, por desgracia mucho más abreviada que las otras dos secciones. Sobre Cristóbal Colón, destaca sus componentes de aventurerismo —lo llama “redomado embustero” — y luego recuerda que fue un mal administrador de las tierras que descubrió.

Eslava Galán acepta que Colón era un gran marinero, que aparentemente conocía la existencia de unas tierras o islas al Oeste de las Canarias, que supo por dónde cruzar el Atlántico (por el sur), y cómo regresar (por el norte), pero que se equivocó al calcular la distancia de las Canarias al Asia (el Cipango o Japón, al cual Colón esperaba llegar), debido a que creía que el globo terráqueo era más pequeño de lo verdadero.

De la conquista de México conviene recordar algunos números: Cortés hizo el ataque final contra Tenochtitlán con 900 españoles, 80 caballos, 80 ballesteros. 80 escopeteros, trece bergantines, 17 cañones y unos 20 mil indios amigos con 6 mil barcas, principalmente tlaxcaltecas. Murieron 50 españoles y cerca de 100 mil aztecas. El asedio a la ciudad duró 93 terribles días, pues la ciudad sufría la falta de agua potable y de alimentos, así como los estragos de la viruela.

Durante la Colonia, de la Nueva España se sacó principalmente plata, mientras que el Perú generó mucho oro. Se calcula que de las minas americanas se obtuvieron unas 200 toneladas de oro y unas 18 mil de plata. Durante los siglos XVI y XVII los efectos del flujo de metales preciosos a España fueron negativos. Lo pone así Eslava: “Con la abundancia de numerario, nuestros reyes echaron la casa por la ventana y se implicaron en empréstitos para financiar guerras y empresas que a la postre acarrearían la ruina de la nación”. (p. 542)

Al final del libro, el autor refuta la llamada “Leyenda Negra de España”, es decir la historia narrada enfatizando los excesos, la destrucción, los asesinatos masivos y abundantes maltratos a los indígenas durante la conquista y después. Se trata de una vieja historia, en ocasiones revivida cuando gobiernos populistas latinoamericanos, desde Chávez hasta López Obrador, asumen la postura de pedir a España que pida perdón por la conquista, como si los actuales mexicanos o venezolanos descendieran solamente de las antiguas poblaciones indígenas.

Pero es imposible negar el mestizaje, y la relevancia en América Latina de los componentes europeos en aspectos centrales como la religión, las instituciones políticas, la cultura y la tecnología. En realidad, los motivos de la petición de perdón son político-ideológicos,

principalmente para atribuir la actual pobreza de los indígenas a hechos ocurridos hace cinco siglos, y no a los propios (y malos) gobiernos latinoamericanos.

Especialmente en el Siglo XX, los gobiernos latinoamericanos no pueden elidir su responsabilidad por no haber mejorado la vida de sus poblaciones indígenas, las que en mucho siguen en la pobreza 200 años después de la independencia.

*Ed. Crítica, de Grupo Planeta, España, 2020. 655 pp. 

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