fbpx
55 8925 1325 / Whatsapp: 55 6221 0508 hola@elcapitalino.mx

Blindaje corporal: ¿Lujo o necesidad?

por | May 6, 2021

Entre las calles del municipio de Ecatepec, una de las localidades más peligrosas del Estado de México, se encuentra uno de los laboratorios pertenecientes al Consejo Nacional de la Industria de la Balística (CNB), donde El Capitalino tuvo acceso exclusivo a una prueba de resistencia de blindaje corporal.

El CNB es un órgano representativo de la industria del blindaje en México, lo conforman 10 empresas dedicadas a la producción y comercialización de distintos tipos de blindaje: corporal, vehicular, estructural y táctico.

Una prueba de balística consiste en colocar un panel constituido de plastilina especial denominada Roma 1, que tiene la consistencia semejante a la piel humana. En ella se mide la profundidad del daño que causaría un proyectil al impactar sobre la prenda blindada que protege el cuerpo.

De acuerdo con la norma establecida por el National Institute of Justice (NIJ), el trauma generado no puede exceder los 44 milímetros de profundidad, medida donde los órganos internos no resultan afectados.


¿Cuánto resiste una prenda blindada?

Existen diferentes tipos de blindaje corporal entre los que se encuentran: chamarras, camisetas interiores, chalecos, placas de cerámica y cascos.

La resistencia de un producto blindado depende del calibre, la distancia y la velocidad del proyectil. Es importante mencionar que el rango de daño entre un arma larga y una corta es diferente; en el primer caso, para que una bala sea mortal debe dispararse a una distancia aproximada de cinco metros lejos de su objetivo, mientras que, en las armas de mayor calibre, el rango oscila entre los 13 y 15 metros.  

Para utilizar determinada prenda, el sujeto primero debe de realizar un análisis de riego para identificar los peligros a los que se enfrentará y de esta manera, elegir la protección correcta.

La norma manejada por el Consejo indica que el cuerpo humano no es capaz de soportar más de seis impactos de bala de pie, sin embargo, los chalecos están diseñados para soportar un número mayor.

Por otro lado, la placa de cerámica esta diseñada para recibir impactos de municiones de mayor calibre. Cabe mencionar que las armas que utilizan este tipo de balas son clasificadas como de uso exclusivo del ejército, entre las que destaca el AK 47, mejor conocido como “Cuerno de chivo”.

La protección balística esta regida por una norma que establece 6 niveles de blindaje corporal, los cuales inician desde un grado mínimo de protección, que se puede utilizar en situaciones cotidianas; hasta el mayor grado, que se emplea en casos de alto riesgo. Los niveles son: Escala I, II, IIIA, III, IV y Especial.

Los cuerpos policiacos suelen utilizar ambos tipos de protección (chaleco y placa) debido a que enfrentan situaciones de alto riesgo impredecibles de manera cotidiana.

Materiales de fabricación

La materia prima utilizada para fabricar prendas blindadas, es denominada Kevlar, una fibra sintética para-aramida con resistencia térmica que tiene una estructura molecular de muchos enlaces entre cadenas.

Las fibras kevlar están tan estrechamente hiladas que resulta casi imposible separarlas. Cuando un proyectil impacta a alta velocidad con ellas, estas lo atrapan mientras absorben y disipan la energía. Es importante mencionar que pueden resistir temperaturas de hasta 426°C.

En el caso de la placa, existen dos tipos de corte: la frontal, denominado “corte tirador” y la placa posterior, cada una tiene un peso aproximado de tres kilogramos. Se conforman por una cubierta no balística seguida de una placa de cerámica, una serie de capas de una tela especial denominada Tensylon y en la parte posterior un material antitrauma. La cerámica fue diseñada para destruir el proyectil desde la punta y de esa manera evitar daño al sujeto.  


Comercialización

El CNB exhortó a las personas que desean adquirir algún tipo de blindaje corporal cerciorarse de que sea una prenda certificada por el NIJ. Se puede identificar la calidad del producto a través de la etiqueta, donde se puede encontrar el número de serie y el sello oficial.

El costo aproximado de estos aditamentos es de entre 100 y 150 dólares en el caso de las placas; 900 dólares es el precio final de la playera interior; la chamarra requiere una inversión de entre mil y mil 100 dólares. Finalmente, el chaleco balístico ronda los 600 dólares.

Es importante rescatar que México es uno de los países con mayor índice de inseguridad en el mundo. En el Ranking 2020 de las 50 ciudades más violentas del mundo, nueve de ellas son mexicanas; la ciudad de Celaya es calificada como la más violenta del mundo.

Es por ello que se hace común la adquisición de estos aditamentos entre la sociedad mexicana. El CNB ha realizado grandes esfuerzos para explicar a la población la manera en que deben adquirir estos elementos y facilitar el acceso a ellos.

Te puede interesar: Presentan informe de seguridad de la CDMX

AS/MAND

Otras Noticias

Secciones

No Te Puedes Perder…

YouTube
YouTube
Instagram